Entradas correspondientes a la etiqueta 'Navarra'

Por qué iré a la manifestación del 3 de junio

El otro día, paseando de noche por Pamplona, pude observar con desagrado cómo un joven se dedicaba a destrozar carteles que promocionaban la manifestación del 3 de junio en favor de la bandera de la Navarra. Para entonces, yo ya había decidido que iba a acudir. En realidad, lo había decidido desde el minuto uno en el que leí la convocatoria y el manifiesto. Este hecho no hizo más que reforzar mis ganas de estar allí el próximo día 3.

En un ambiente tan polarizado entre defensores y detractores de la Ley de Símbolos, creo que el manifiesto de los promotores de la manifestación ha sabido dar en el clavo ya que habla de concordia, de unidad y de respeto. Nuestra bandera es la de la concordia y la de la unidad porque no separa, sino que une, al contrario que otras. También es la del respeto porque no es excluyente, acepta que en Navarra hay diferentes sensibilidades, y aglutina a todos en torno a ella. Y como es de todos, no es de nadie en particular.

Iré a la manifestación del 3 de junio porque nos representa a todos los que creemos que banderas de otras comunidades no deben ondear en los ayuntamientos navarros. Ya tenemos una bandera que es de todos, ¿por qué seguir dividiendo a la sociedad?

“Divide y vencerás” parece repetir como un mantra el cuatripartito. Sin embargo, “vencer no es convencer, y hay que convencer, sobre todo”, como dijo Unamuno.

A mis 18 años, siempre he visto movilizarse a los mismos en defensa de las mismas causas y este 3 de junio nos ha llegado el turno a los que sí defendemos la unidad de todos los navarros.


Continuar leyendo

El Castillo de Olloqui 5 “Adiós”

Eran tiempos revueltos ya que justo acabábamos de empezar la Eso y en nuestra querida B había gente nueva pero también nos faltaban grandes compañeros pero que ya no estuviesen en nuestra clase no significaba que dejasen de investigar excepto Gracia que este año no iba a estar con nosotros porque iba a pasar un año en Escocia.

Todo empezó así:

Días desesperados en el colegio pasaban poco a poco hasta que un recreo apareció Gracia y lo primero bueno segundo que dijo fue: ¿Qué, ya habéis ido al Castillo de Olloqui? y contestó Marta tú estás loca, desde lo de  la última vez yo no vuelvo, pero aún no hemos descubierto todo dijo Alicia con valentía. Es verdad contesté y, tenemos que volver dijo David.

Sábado 16 de diciembre:

Me levanté a las nueve de la mañana, me conecté al tuenti y como me lo esperaba toda la clase estaba conectada para tomar la decisión, el domingo iríamos al castillo o nos volveríamos a quedar de brazos cruzados. Yo dije que iría y dije quien vaya a venir que esté en Conde Rodezno hoy a las seis de la tarde para planear nuestra actuación.

A la seis en punto estábamos todos excepto Gracia, aunque lo suponíamos porque no iba a venir desde Escocia para esto y Álex.

Tras dos horas discutiendo decidimos que cogeríamos un autobús el domingo a las ocho de la mañana y que debíamos conseguir todo tipo de material porque esta vez nada podía fallar.

Domingo 17 de diciembre:

Me levanté a las seis de la mañana, desayuné, me preparé una mochila llena de alimentos desde chuches hasta fruta, me metí el equipo de visión nocturna y lo demás que habíamos comprado el día anterior y a las siete salí hacia la estación de autobuses de Pamplona.

Cuando llegué quince minutos antes de la hora ya estaban todos sentados así que cogí asiento y ya que estábamos todos partimos antes de la hora. En el trayecto hablábamos, nos enseñábamos la comida que habíamos traído, etc.

Al llegar y ver el castillo nos entró un escalofrío por el cuerpo, pero eso no nos iba a llevar atrás. Montamos las tiendas de campaña, almorzamos y entramos en el castillo.

Al entrar decidimos primero ir  la habitación del rey, allí vimos algo que no habíamos visto nunca antes, un pasadizo que llevaba a un lugar oscuro y extraño, oímos una voz y entonces descubrimos que estábamos en las mazmorras, no en las que nos habían encerrado en otras ocasiones sino una con unas condiciones nefastas.

Pablo Fernández dijo estos son los primeros diez minutos que estoy en este maldito castillo y ya estoy cagado de miedo, te acostumbras dijo Álvaro. Mikel Ibilcieta dio una paso al frente y dijo maldita sea nos vamos a quedar aquí sin ir a mirar de dónde vienen esos gritos, es verdad dijo Óscar y les seguimos hasta que descubrimos la cara del encárcelado, no os vais a creer quién era; era el asesino, el secuaz del dueño, el que nos había intentado matar, era el hombre de nuestras pesadillas. Pero ¿qué haces aquí? Preguntó Judith, no habíais dicho que este era de los malos, no entiendo nada añadió Amanda, entendéis lo mismo que yo dijo Asier y que todos dijo riendo Mikel Martinicorena. ¿Qué ocurre preguntó Lucía? Él contestó todo lo que conocéis era mentira, todo es un engaño, la aventura va a comenzar ahora, yo descubrí el secreto y por eso estoy aquí.

¿Pero entonces todo lo que hemos descubierto no ha servido de nada?, no le quedó tiempo de vida para contestar.

Lunes 17 de diciembre.

Aquel día siempre lo recordaré, me desperté solo, sorprendido de que mis compañeros no se encontraran allí, vi una nota pegada a la pared que decía que estos habían sido asesinados, el corazón me empezó a latir más que nunca y entre lagrimas continué leyendo, según la carta yo seguía con vida ya que mi sufrimiento sería ser el causante de la muerte de mis amigos y desde entonces decidí que esta historia debía acabar.
Llamé a la policía los cuales encontraron a varios de mis compañeros agonizando pero de los 20 y tantos que eramos solo sobrevivió yo y uno más, esta historia ya había acabado.

(Las Historias Del Castillo De Olloqui no están basadas en hechos reales)

Historias

Historias del Castillo de Olloqui, 4. La Salvación

Me encontraba en mi casa con mucho miedo hasta que tomé una decisión, llamar a la policía. No tardé mucho en llegar a la comisaría donde encontré a unos cuantos agentes como es normal y se lo conté. En dos segundos cogieron sus armas y me llevaron con ellos al castillo. Al rato apareció el ministro de interior y el jefe de los equipos especiales españoles.
Les indiqué el lugar donde nos encerraron pero allí solo estaba moribundo Javier García, claro habían pasado cuatro días y él era el más pequeño, que nos dijo que les habían llevado a otro castillo. Continuar leyendo

Historias del castillo de Olloqui, 3. El regreso del dueño

Eran las 8:oo de la mañana, estaba moviéndome por la cama debida a la pesadilla que había tenido en la que aparecía delante de mí el asesino que nos había hecho daño psicológicamente en anteriores ocasiones.

Después de comer, viendo el telediario, de repente sale una foto del asesino del castillo que había salido de la cárcel porque un desconocido había pagado la fianza de tres millones de euros. Cuando iba a llamar a todos mis compañeros sonó el teléfono, ellos se habían adelantado, era Asier como loco diciendo.

-¡Ahora qué hacemos!

Sin pensar muy bien contesté yo:

-A ver llama a todos los compas para que vayan con nosotros. Que se preparen con material de todo tipo que vamos a pasar allí unas cuantas nochecitas. A las 6:oo en la puerta del castillo.
Continuar leyendo

Historias del Castillo de Olloqui, 2. La habitación del rey

Yo no podía aguantar más la larga espera para ir de nuevo a mi preciado castillo. Conseguí volver y ahora os contaré lo que descubrí en él.

Era domingo, me desperté temprano lleno de fuerzas para ser de nuevo un aventurero. Llamé a mis compañeros y quedamos todos en Olloqui en la puerta del castillo. Estábamos todos preparados cuando la policía no nos permitió el paso porque decían que estaban aún investigando sobre lo que descubrimos la última vez que fuimos allí. Ideamos un plan para poder entrar sin que nos viesen. Se nos ocurrió que podíamos entrar por la parte trasera del castillo por un túnel que descubrimos. Nos adentramos en él. El túnel se dividía en dos pasillos, las chicas se fueron por uno y los chicos por el otro. Quedamos que en diez minutos volveríamos allí. Por el pasillo de los chicos había cuadros y alguna que otra arma medieval. A los diez minutos las chicas aún no habían llegado, así que con mucho cuidado fuimos al pasillo por el que habían ido. Al final de su pasillo había un cuadro y una palanca, tiramos de ella y el cuadro se apartó y seguimos caminando. Allí estaban las chicas probándose joyas sin parar. Estábamos en la habitación del rey.
Continuar leyendo

Historias del Castillo de Olloqui, 1. Un campamento movidito

Como ya recordaréis un niño llamado Javier descubrió un castillo encantado en un pueblo llamado Olloqui.

Un día que se acercaban las vacaciones de Navidad la tutora de Javier y de sus amigos, llamada Izaskun, anunció tres días de colegio antes de las Navidades que haríamos un campamento a un castillo situado en un pueblo que se llamaba Olloqui. Todo el mundo se puso a gritar viva, no más cole, no más cole. Izaskun no aguantó más tal barullo y gritó: al próximo que le oiga una sola palabra se quita las tres estrellas y no va al campamento. Continuar leyendo